Cocina

En los establecimientos hoteleros, y más si se trata de complejos de cierta envergadura, gran parte de la Energía consumida corresponde a la cocina y la restauración.

Los equipos eléctricos y de gas que se utilizan (fogones, hornos, cámaras frigoríficas, lavavajillas industriales etc) son grandes consumidores de energía, por lo que se debe prestar atención a que sean lo más eficientes energéticamente posible.

Una correcta distribución funcional de las cocinas, alejando cámaras y cuartos fríos de hornos y fogones, permite ahorrar energía. También el cambio de combustible a gas natural proporciona ahorro económico y reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera, al ser más barato y eficiente.

Como en todos los casos, la implicación del personal, incorporando gestos que ahorren energía en su trabajo diario, permite reducir la factura energética de vuestro establecimiento.

Consejos

Antes de empezar…

  • Debes saber que la cocina a gas es más eficiente que la eléctrica (vitrocerámica), por lo que si tienes la opción de elegir, opta por ella para trabajar.
  • Vigila que los quemadores de los fuegos estén limpios y en buen estado.
  • No enciendas los equipos de cocina muy pronto. La mayoría se calientan rápidamente, así que enciéndelos cuando vayas a usarlos.
  • Debe controlarse la apertura de las cámaras frigoríficas planificando lo que se debe sacar o meter y abrirla el tiempo y las veces indispensables.
  • Siempre que puedas, elige productos de temporada y de la tierra. Los productos de temporada no necesitan un gasto energético para su cultivo en invernaderos y si son de la tierra, evitamos las emisiones de CO2 asociadas a su transporte.

Mientras trabajas...

  • Siempre que sea posible, utiliza el horno microondas en vez del convencional, su consumo energético es mucho menor.
  • No hay que dejar los fuegos y hornos encendidos si no se están utilizando.
  • Tapa los recipientes cuando cocines y cubre toda la superficie del fuego con el fondo del recipiente. Ahorrarás energía.
  • No abras a menudo los hornos mientras están en funcionamiento. Cada vez que lo haces se pierde gran cantidad de calor y por tanto, de energía.
  • Deja que los alimentos se enfríen antes de introducirlos en la cámara.
  • Evita enjuagar los platos con agua caliente antes de introducirlos en el lavavajillas.
  • Usa siempre el lavavajillas a carga completa, y siempre que sea posible, con programas de ahorro y ecoefiecientes.

Cuando acabes…

  • Asegúrate de que todos los equipos quedan apagados y las neveras y los cuartos fríos correctamente cerrados.

Autoevaluación

¿Los fuegos de la cocina funcionan a gas?

¿Aprovechas el calor residual de la vitrocerámica?

¿Se realiza periódicamente la descongelación de frigoríficos y congeladores?

¿Se encuentran todos los electrodomésticos a la temperatura adecuada?

¿Se tiene cuidado de no abrir continuamente las cámaras frigoríficas y de no dejar las puertas de los cuartos fríos abiertas?

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